Ford decía: dadme herramientas no cerebros. Después de un siglo esta frase no la suscribiría ningún empresario. Está claro que el mundo ha cambiado, lo que revolucionó una época  hoy conduciría a un claro fracaso empresarial.

En síntesis, podemos decir que el cambio se produce por dos factores;  aceleración en el proceso de la información y facilidad para reproducir métodos y sistemáticas productivas.

Ante esta situación el mundo empresarial ha buscado  respuestas a la gran pregunta: ¿CÓMO ALCANZAR VENTAJAS COMPARATIVAS SOSTENIBLES EN EL TIEMPO? Y la respuesta parece estar en lo más cercano y aparentemente más simple: LAS PERSONAS. A éstas ya no se les mira únicamente como portadores de conocimientos técnicos sino como individuos con emociones.

Los conocimientos técnicos se consideran como fácilmente transmisibles pero la aplicación de los factores emocionales de los miembros de una empresa al objetivo de la misma son hasta la fecha difícilmente copiables.

Los avances en los conocimientos sicológicos han hecho posible que el mundo empresarial considere el mundo emocional de sus empleados como la GRAN HERRAMIENTA del siglo XXI.  Es decir, la nueva “piedra filosofal” que transmuta las empresas en lideres.

Dentro del mundo emocional, la Pasión y la Creatividad son los dos pilares más fuertes sobre los que las empresas pretenden alcanzar el liderazgo.

Si observamos a las nuevas empresas triunfadoras (Microsoft, Google, Inditex, Ikea, etc) lo que vemos en su esencia inicial es la capacidad creativa de sus promotores, la confianza en su visión y el considerar su actividad empresarial como un elemento central de su vida. Si seguimos mirando, lo que observamos es cómo sus colaboradores más cercanos se implican de la misma forma en el proyecto, potenciando y multiplicando la creatividad y la pasión por el desarrollo de la empresa.

La empresa ya no es sólo una “máquina” para generar beneficios, es  el lugar donde estos individuos desarrollan sus capacidades y en consecuencia incrementan su nivel de satisfacción vital.

El desarrollo de nuevos productos y de nuevas formas de hacer lo clásico (Inditex  básicamente vende “sólo” vestimenta)  transciende la mera actividad mercantil y la convierte en una forma de vida apasionante. Transformar la realidad es el reto y el deseo de alcanzarlo supera la mera ambición por los beneficios. Éstos son necesarios, pero claramente insuficientes para seguir siguiendo líderes.

Está claro que la situación emocional de los promotores de la empresa y de sus colaboradores cercanos es determinante para el éxito de una empresa y que en la medida que sigan teniendo nuevas ideas mejores que sus competidores podrán seguir manteniendo el liderazgo. Pero esto no es suficiente:

El factor realmente diferenciador en el medio y largo plazo serán las empresas que logren desarrollar entre todos sus empleados estos mismos sentimientos, la misma pasión por su tarea, la misma búsqueda de creatividad, el mismo nivel de satisfacción vital.

En los próximos años la competencia en el mercado de productos se incrementará de forma excepcional como consecuencia de la mayor liberalización económica y de la aparición de nuevos jugadores,  y los triunfadores serán aquellos que previamente han sabido ganar en el mercado del talento, reteniendo, formando y adquiriendo personas con los nuevos valores personales-empresariales.

Marguerite Duras decía: el periodismo solo puede ser literatura cuando es apasionado ¿Qué obra de arte se podrá construir con la pasión de todos los miembros de una empresa?