Es sorprendente cómo puede cambiar nuestro comportamiento en función de la perspectiva que adoptemos al encarar un problema que atañe a un grupo de personas.

Recordando una situación de negociación, equipo,… en que he sido parte de la solución, me pregunto ¿He tenido la actitud de buscar mi propio beneficio o he pensado como si yo fuera la personificación de un equipo? ¿He buscado únicamente mi beneficio o una solución común?

Seguramente es más fácil contestar a esta pregunta cuando el protagonista de la situación es otra persona y podemos ser imparciales en el juicio… pero verlo cuando esto nos pasa a nosotros mismos nos permite sentir la sucesión impepinable de pensamientos que nos asaltan cuando elegimos adoptar una u otra actitud.

Me ha surgido esta reflexión tras una situación difícil con otra persona. El primer impulso fue ponerme mis propias excusas hacia la autoexculpación, esa que nos hace que toda la culpa caiga en el otro. Conseguí frenar esa bola de nieve. En ese momento, pensar que yo puedo decidir que ambos pertenecemos a un equipo me transmitió un flash de serenidad. Ese frenazo me permitió un instante de claridad para darme cuenta de que un paso mío hacia el bien común iba a propiciar otro paso de la otra parte, actué en consecuencia y… parece como si ambos fuéramos otras personas distintas. Yo era capaz de entenderle y él me entendía sin esfuerzo… ¿magia?

Ni que decir tiene que en muchas ocasiones no se logra reaccionar de esta manera, y es cuando uno se convierte en parte del problema… Estoy convencido de que podemos decidir si un problema lo afrontamos con actitud de equipo o individual (con mayor o menor dificultad) pero hay que reconocer que los comportamientos que se desencadenan tras esa decisión fugaz son imparables. El ser humano está hecho así.

Pensar como equipo es la base del capital relacional. Este concepto no se refiere a conocer mucha gente, sino a que haya mucha gente que te vea como una solución a sus necesidades. Capital relacional es lo que te permite unir necesidades y recursos de varias personas, es lo que poseen esas personas a las que les parece fácil crear oportunidades, comprar, vender,…

Esto es aplicable a liderazgo, negociación, amistad, relaciones familiares,… y depende de lo de siempre: la confianza que seas capaz de generar ¿Cómo? Dando el primer paso, siendo el cambio que deseas que se produzca a tu alrededor.

¿Es esto generosidad o el mayor de los egoísmos? Creo que esta es la típica cuestión inútil, lo importante es ¿Cómo se consiguen mejores resultados?