Cuando se habla de “cómo motivar”, más que el efecto que el líder ejerce sobre las personas, de lo que se trata es de crear el clima y contexto adecuados para “ayudar a motivarse” a las personas. El líder que quiera ser el centro de la motivación de un equipo se encontrará con dependencia de sus seguidores y con la necesidad de dar ejemplo y convencer continuamente, con la consecuente sobrecarga de responsabilidad y trabajo. El líder “convencedor” no es sinónimo del líder “que logra que las personas se motiven”. Entonces… ¿Cómo crear el contexto y clima que ayuda a que las personas se motiven?

La función del líder es la de lograr una adecuada combinación de las cinco motivaciones mencionadas en el artículo titulado “el terreno de juego del equipo”. Todas ellas alcanzan su mayor grado de efectividad e integración en el patrón del juego. Aquí puede surgir la duda… ¿La disciplina también?

La pregunta sería ¿Cuando los niños juegan al “pilla-pilla” o la “pita” o “policías y ladrones” siguen las reglas con disciplina? Es sorprendente cómo todos entienden que en el momento que se toca “casa” ese participante no puede ser “capturado”. Cualquier juego que podamos recordar muestra su sorprendente capacidad de lograr el respeto de los participantes a una serie de reglas.

Podemos comprobar en ellos cómo la disciplina, más que una motivación, es un principio que se mantiene como medio para que las otras motivaciones se consigan.

Si tomamos juegos antes mencionados o “el escondite” como ejemplos de la potencia del patrón del juego, podemos definirlo como:

Una interrelación total con otras personas en un mundo con pleno sentido en sí mismo y con causa-consecuencia previsibles en el que es preciso poner en práctica toda tu capacidad con un aprendizaje continuo para conseguir una meta clara que constituye un desafío.

Separemos estas características:

  1. Interrelación total con otras personas
  2. en un mundo con pleno sentido en sí mismo y con causa-consecuencia previsibles
  3. en el que es preciso poner en práctica toda tu capacidad
  4. con un aprendizaje continuo
  5. para conseguir una meta clara que constituye un desafío.

¿Hay algún contexto más poderoso que el del juego para que estas motivaciones se retroalimenten hasta la perfección? El ser humano se ve atraído por los contextos o climas que posean este patrón, lo que puede verse claramente, por desgracia, en hasta dónde puede llegar su comportamiento en casos como los “juegos de rol” o las sectas… sean niños o mayores.