El otro día leí la siguiente anecdota sobre Darwin.

Cuando volvió de su viaje se puso a reflexionar sobre si se casaba o seguía soltero. Dividió la hoja de papel en dos: A Favor y En contra.

Despúes de una rigurosos análisis de puntos a favor y en contra, decidió seguir soltero y comprarse un perro. Pero, a las pocos días conoció a Emma, y todo cambió. Como sabeis se casó, tuvo muchos hijos, etc. etc.

Moraleja: Hasta los cientificos rinden su razón ante el mundo emocional. Entonces, cuando negocies procura que estén en el mismo plano tus argumentos y el mundo emocional de la otra parte.